Estudio arquitectura GOAN

Arquitectura bioclimática en Casa Triple

Este proyecto de arquitectura bioclimática nace de un desafío programático peculiar: un coleccionista de coches que necesitaba espacio para 30 vehículos en una vivienda económica. Ante la solución convencional de un sótano masivo y oculto, en GOAN Studio nos planteamos una alternativa: ¿y si convertimos el garaje en el protagonista visual de la casa?

casa triple boceto

La respuesta fue fragmentar el programa en tres volúmenes interconectados: una zona habitable para las personas, un gran contenedor para los coches concebido como un showroom elevado, y un espacio intermedio que actúa como pulmón.

En lugar de proyectar una simple zona de paso vacía entre la vivienda y el garaje, diseñamos un gran invernadero central que funciona como el verdadero motor climático del sistema. Este espacio no solo integra la vegetación y concentra las zonas húmedas del proyecto, sino que actúa como un eficiente colchón térmico. Durante los meses de invierno, capta la radiación y aumenta la temperatura de toda la vivienda de forma natural; mientras que en verano, su apertura genera una ventilación cruzada que, sumada a la evapotranspiración de la vegetación interior, refresca todo el ambiente de manera pasiva.

Vista interior del patio con invernadero y escalera de caracol en el proyecto Casa Triple

La circulación a través de este eje bioclimático se convierte en una experiencia sensorial constante. La distribución sitúa en la planta alta las zonas comunes, como el salón y la cocina, permitiendo una conexión visual directa hacia la colección de coches. Por su parte, la planta baja alberga los dormitorios adicionales y una zona de terraza con merendero.

Para desplazarse entre estos niveles, el usuario debe atravesar obligatoriamente este bosque interior, haciendo que la transición dependa de la estación del año, pero garantizando siempre un confort térmico óptimo.

Para poder materializar este gran volumen cumpliendo con las exigencias económicas y de plazo del cliente, apostamos por una ejecución de marcada tectónica industrial. Descartamos los métodos residenciales tradicionales en favor de sistemas industrializados propios de tipologías logísticas, empleando estructuras metálicas prefabricadas y forjados de losa alveolar. Esta decisión constructiva nos permitió levantar una vivienda completamente diáfana, rápida de ejecutar y financieramente viable.

La Casa Triple es, en definitiva, un claro ejemplo de cómo integrar materiales contemporáneos con estrategias de nuestra tradición constructiva. Ante un requerimiento inusual, hemos logrado transformar una compleja necesidad de almacenaje en un modelo de vivienda industrializada, eficiente y profundamente ligada a su propio ecosistema interior. Un proyecto que demuestra que el rigor técnico y la optimización de recursos son totalmente compatibles con el diseño bioclimático y la autosuficiencia energética.