El diseño de baño en SOHO se aborda desde la integración entre materialidad, detalle y sistema constructivo. El mueble bajo lavabo no se plantea como una pieza aislada, sino como un elemento construido que forma parte del sistema material del espacio. El proyecto parte de un contexto con fuerte presencia material: muros originales, pavimentos continuos y elementos constructivos recuperados. Frente a esto, el nuevo mobiliario se diseña desde la contención, buscando integrarse sin competir. La combinación de madera natural, estructura metálica ligera y superficies minerales responde a esta intención, estableciendo un equilibrio entre lo existente y lo incorporado.
Esta decisión material es clave para garantizar la continuidad entre los planos horizontales y verticales. El uso de revestimientos minerales tanto en pavimentos como en paramentos permite que el mobiliario se asiente manteniendo la lectura unitaria del baño, evitando fragmentaciones visuales y potenciando una percepción del espacio más amplia y ordenada.

A nivel de detalle, la pieza responde a una lógica estricta de proporciones y encuentros. Su estructura metálica eleva el volumen del suelo, reduciendo el impacto visual y aportando ligereza técnica al conjunto. En contraposición, los tiradores integrados en la madera maciza introducen la escala doméstica necesaria frente a la neutralidad mineral del entorno. De este modo, el mueble trasciende su estricta función básica: organiza el espacio, acompaña los recorridos y contribuye de forma directa a la coherencia constructiva general del proyecto.

El diseño de baño en proyectos como SOHO no se entiende como una suma de elementos independientes, sino como parte de una estrategia global donde arquitectura, materialidad y uso se resuelven de forma integrada.
La precisión en los encuentros, la elección de materiales y el control de la escala permiten construir espacios que funcionan tanto a nivel técnico como experiencial, manteniendo una coherencia con el resto de la vivienda.
Este enfoque permite que el baño deje de ser un espacio aislado para convertirse en una extensión natural del proyecto arquitectónico, reforzando la continuidad y la identidad del conjunto.